Ver búsqueda de navegación

Navegación

Buscar

Jueves Santo

Audi, filia [II], cap 69. En Obras Completas, BAC (2000) Vol I, pp. 683-685

juevessantoEl fuego de amor de ti, que en nosotros quieres que arda hasta encendernos, abrasarnos y quemarnos lo que somos, y transformarnos en ti, tú lo soplas con las mercedes que en tu vida nos heciste, y lo haces arder con la muerte que por nosotros pasaste. ¿Y quién hobiera que te amara, si tú no murieras de amor por dar vida a los que, por no amarte, están muertos? ¿Quién será leño tan húmido y frío, que viéndote a ti, árbol verde, del cual quien come vive, ser encendido en la cruz, y abrasado con fuego de tormentos que te daban, y del amor con que tú padecías, no se encienda en amarte aun hasta la muerte? ¿Quién será tan porfiado que se defienda de tu porfiada recuesta, en que tras nos anduviste desde que naciste del vientre de la

Virgen, y te tomó en sus brazos, y te reclinó en el pesebre, hasta que las mismas manos y brazos de ella te tomaron, cuando te quitaron muerto de la cruz, y fuiste encerrado en el santo sepulcro como en otro vientre? Abrasástete, por que no quedásemos fríos; lloraste, por que riésemos; padeciste, por que descansásemos; y fuiste baptizado con el derramamiento de tu sangre, por que nosotros fuésemos lavados de nuestras maldades.