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Escrito Semanal de Mons. Carlos Escribano

SAN JUAN DE ÁVILA, UN DOCTOR PARA LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

Mons. Carlos Escribano Subías,

Obispo de Teruel y de Albarracín

30.09.2012

El próximo 7 de Octubre, en la celebración eucarística de inauguración del Sínodo de los Obispos para la Nueva Evangelización, el Papa Benedicto XVI proclamará Doctor de la Iglesia a San Juan de Ávila, conforme al anuncio realizado por él mismo en la Catedral de la Almudena de Madrid en el encuentro con los seminaristas en la JMJ de Madrid 2011.

La figura de este santo sacerdote está llena de grandes virtudes: apóstol infatigable, ardiente predicador, sabio maestro, sacerdote disponible, creyente de profunda y transformante oración, hombre de corazón eucarístico, consejero experimentado, maestro de evangelizadores y santos que nos transmitió, de manera audaz, su mucha caridad pastoral. San Juan de Ávila, encarnó radicalmente el Evangelio y supo hacer vida la Palabra de Dios en el contexto eclesial que le tocó vivir.

Una de las cuestiones que suscita este gran acontecimiento eclesial, es que si aquel testigo de la fe del siglo XVI, puede decir algo a la Iglesia y al mundo del Siglo XXI. En palabras de los obispos españoles (XCIX Asamblea plenaria, 26 de abril de 2012): “¿Qué sentido tiene que irrumpa en nuestro presente un personaje que cuenta con quinientos años de historia? Juan de Ávila, el clérigo andariego que recorrió ciudades y pueblos predicando el Evangelio; que abandonó honores, riquezas y proyectos para poseer solo a Jesucristo; el hombre culto, sencillo y espiritual tal vez más consultado de su tiempo ha continuado presente con su testimonio y sus escritos durante los cinco siglos que nos separan de él y alza de nuevo su potente, humilde y actualísima voz ahora, en este momento crucial en que nos apremia la urgencia de una nueva evangelización. Porque pasan los tiempos, pero los verdaderos creyentes como él son siempre contemporáneos”. Ya en el año 2000 el Beato Juan Pablo II en su mensaje a los sacerdotes españoles que conmemoraban el V centenario de su nacimiento, proponía al Maestro Ávila como referente para la Nueva Evangelización. Escribía el Papa: “En efecto, en un momento histórico lleno de controversias y de cambios profundos, Juan de Ávila supo hacer frente con entereza a los grandes desafíos de su época, de la manera que sólo los hombres de Dios saben hacer: afianzado incondicionalmente en Cristo, lleno de amor por los hermanos e impaciente por hacerles llegar la luz del Evangelio. Ese fue el misterio de su inmensa actividad apostólica, de su amplia producción litera­ria y de su creatividad en la tarea de evangelizar a todos los sectores de la sociedad”.

La clave evangelizadora de San Juan de Ávila, está en su capacidad de contemplar a  Cristo. Se sentía urgido a construir la “comunión” en los corazones, en las familias, en la sociedad en la que vivía y, especialmente, en la Iglesia. Su acción misionera no conoció fronteras, porque tampoco conoció rebajas en la entrega.

El próximo domingo, en la Plaza de San Pedro, será proclamado Doctor de la Iglesia católica junto a Santa Hildegarda de Bingen, abadesa y mística alemana del siglo XII. Os animo a conocer más de cerca los escritos de este santo sacerdote, patrono del clero secular español. Seguro que en sus mensajes y en el testimonio de su vida encontramos pistas muy válidas que iluminen la tarea de Nueva Evangelización a la que la Iglesia nos convoca.

            + Carlos Escribano Subías,

           Obispo de Teruel y de Albarracín