A propósito del día de san Valentín ¡SEPAN TODOS QUE NUESTRO DIOS ES AMOR!

Dos textos, el primero de Juan de Ávila, tomado del Tratado del Amor de Dios, el otro, un poema de Lorenzo Orellana Hurtado publicado en la obra San Juan de Ávila, Doctor. Magisterio vivo, BAC 2013, p.228

medalla
Reverso de la medalla conmemorativa del Doctorasdo de San Juan de Ávila

“¿Qué le falta a esa tu cruz para ser una espiritual ballesta, pues así hiere los corazones? La ballesta se hace de madera y una cuerda estirada, y una nuez al medio de ella, donde sube la cuerda para disparar la saeta con furia y hacer mayor la herida. Esta santa cruz es el madero; y el cuerpo tan extendido y brazos tan estirados son la cuerda; y la abertura de ese costado, la nuez donde se pone la saeta de amor para que de allí salga a herir el corazón desarmado. ¡Tirado ha la ballesta y herido me ha el corazón! Agora sepa todo el mundo que tengo yo el corazón herido. ¡Oh corazón mío! ¿Cómo te guarecerás? No hay médico que le cure si no es morir. Cuando yo, mi buen Jesús, veo que de tu costado sale ese hierro de esa lanza, esa lanza es una saeta de amor que me traspasa; y de tal manera hiere mi corazón, que no deja en él parte que no penetre. ¿Qué has hecho, Amor dulcísimo? ¿Qué has querido hacer en mi corazón? Viene aquí por curarme, ¡y hasme herido! Viene a que me enseñases a vivir, ¡y hácesme loco! ¡Oh dulcísima herida, oh sapientísima locura!, nunca me vea yo jamás sin ti”.  En Obras Completas, BAC, 2000, vol I, p.970

HASME HERIDO

Juan de Ávila, Señor, te ha comparado
con el arco o ballesta del guerrero
que el artesano acopla en su madero
y le ajusta un cordel recio y tensado.
Dice Juan: Esa cruz es la ballesta;
y ese cuerpo extendido y bien clavado,
el cordel; y esa herida del costado,
la nuez es, mi Señor, que fuerza presta
al vuelo de la flecha disparada.
Ya está todo dispuesto y ajustado
-dice Juan-: el cordel, la nuez y flecha.
“Todo –añade, mas baja la mirada
y exclama-: “¡La ballesta disparado
se ha, Señor, y hasme herido, ved la brecha!”