Fallece el padre Matías García. Una tarea sacerdotal, jesuítica y avilista bien cumplida

En vísperas del aniversario del nacimiento de san Juan de Ávila ha muerto D. Matías García Gómez, SJ.

Ha fallecido en Córdoba el 3 de enero de 2013, a los 84 años de edad, 66 de Compañía y 54 de sacerdote. La misa exequial será el día 4 a las 11’30 h en la Iglesia de San Hipólito (jesuitas) de Córdoba.

pmatiasNatural de Montilla -Córdoba-, jesuita, rector de la Iglesia de la Encarnación – santuario san Juan de Ávila de Montilla (hoy basílica menor) hasta septiembre de 2010 en que la Compañía de Jesús hizo el traspaso a la diócesis, el padre Matías era buen conocedor del Santo Maestro y un excelente comunicador. Traemos a esta página una foto del pasado 11 de diciembre en la SAFA de Úbeda -Jaén- donde, en el Aula Fe-cultura, impartió la conferencia “Tres santos amigos: Juan de Ávila, Ignacio de Loyola y Francisco de Borja” en un acto conmemorativo del nombramiento de san Juan de Ávila Doctor de la Iglesia universal.

El padre Diego Muñoz, SJ, que ha compartido con él los últimos años de Montilla nos dice de él:

Era “representante de la Compañía para el santuario san Juan de Ávila y miembro de la Comisión del seguimiento del santuario”. Ha sido mi Superior en los últimos años de nuestra estancia en Montilla; soy testigo de su trabajo de investigación de san Juan de Ávila y la Iglesia de la Encarnación y de la preparación del santuario y del traspaso al Clero diocesano de Córdoba.

Un jesuita, compañero de los estudios de Teología en Innsbruck (Austria), Manuel Alcalá, me comunica sus impresiones: “Ha sido un hombre de muy buen espíritu. Muy bien formado, en Filosofía, Teología, Economía y Ciencias Políticas. Ha sido Rector de la Facultad de Teología de Granada y Provincial de la Provincia Bética”.

Con gozo asistimos en Roma a la Declaración de san Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia universal el 7 de octubre pasado.

Para mí el P. Matías tenía la grandeza de un gigante por su sabiduría, y la sencillez de un niño según el evangelio.

Conocía bien las comunicaciones epistolares entre san Ignacio y san Juan de Ávila.

Sí, estoy seguro de que el Señor Jesús y san Juan de Ávila le habrán dicho: "Matías, tu tarea sacerdotal, jesuítica y avilista está bien cumplida".